Retención
El costo real de un cliente que se va
Casi todos los ISP miden cuántos clientes entran. Muy pocos calculan lo que cuesta reemplazar a los que salen.
Lectura de 6 minutosPublicado el Por el equipo de Inerxia
Haz la cuenta una vez
Suma lo que te cuesta conseguir e instalar un cliente nuevo: publicidad o comisión, visita de instalación, materiales, equipo terminal, tiempo del técnico. Divide eso entre tu mensualidad promedio. Ese número es cuántos meses trabajas solo para recuperar la inversión.
Para muchos operadores regionales el resultado está entre cuatro y ocho meses. Si tu cliente promedio dura diez, tu negocio real son dos o tres meses de margen por cliente. Ahí es donde se ve por qué la retención vale más que la captación.
Mide la rotación aunque sea a mano
- Cuántos clientes activos tenías el primer día del mes.
- Cuántos se retiraron durante el mes.
- Divide y tendrás tu rotación mensual. Multiplícala por doce para la anual.
- Anótalo todos los meses. La tendencia importa más que el número suelto.
Las tres causas que más pesan
- Fallas repetidas sin solución de fondo. Un cliente aguanta una caída; no aguanta la cuarta del mismo mes.
- Sorpresas en la factura. Un cobro no explicado destruye más confianza que una caída de servicio.
- Mudanzas. Es la que menos se trabaja y la más fácil de recuperar: si tienes cobertura en la dirección nueva y te enteras a tiempo, conservas al cliente.
Lo que más barato mejora la retención
Llamar. Un contacto proactivo después de una falla resuelta, o a los tres meses de instalado, cuesta minutos y cambia la percepción del servicio. Los operadores grandes no pueden hacerlo a escala; tú sí, y es tu ventaja estructural.
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